lunes, 23 de enero de 2012

Trabajo grupal, LOS DESAFÍOS DEL EURO EN EL SIGLO XXI


A continuación, las conclusiones metodológicas y generales de nuestro trabajo sobre la crisis del Euro:

Cuando acordamos elegir la crisis del Euro como tema de trabajo, éramos conscientes de la cantidad de información disponible y la complejidad del asunto. Por ello, decidimos dividir el campo de trabajo en bloques, de modo que cada cual pudiese trabajar su parcela y compartir los hallazgos con el resto del equipo, por un lado liberándonos así carga de trabajo unos a otros y, por otro lado, facilitando la asimilación de tanta información disponible.


Identificamos grandes áreas de investigación: el contexto institucional e histórico, del que se hizo responsable Leslie, los detalles técnicos del funcionamiento de la moneda, el análisis de los acontecimientos desde los medios de comunicación, pasando por blogs y contrastándolos con las teorías económicas consultadas en manuales, tema que asumieron Laura y Sonia, y finalmente la tarea de acercar la materia a la realidad, de lo que se encargó David, dando como resultado la exposición sobre las ventajas y desventajas de estar en el Euro y la entrevista a un experto en la materia.


Durante la realización del trabajo, hemos avanzado satisfactoriamente gracias al establecimiento de plazos temporales y las reuniones en clase para compartir, contrastar y comentar información.


Como imprevisto, nos hemos encontrado con la necesidad de recurrir a manuales de economía para consultar conceptos que desconocíamos y sin los cuales nos era imposible entender parte de la información recabada.


Otra de las dificultades halladas ha consistido en que, por la propia naturaleza del tema de estudio, un asunto social, y la naturaleza de los medios de comunicación, la información encontrada a menudo no ha sido todo lo neutral o imparcial que hubiésemos querido, con el fin de acercarnos todo lo posible a la realidad. Los análisis económico-políticos que hemos manejado hemos tenido que abordarlos teniendo siempre presente quién los había escrito e intentando también imaginar para qué, o incluso para quién. De hecho, encontramos perceptibles diferencias en los análisis de diferentes medios, El Mundo, El País, The Economist, Libération, Financial Times, o los diferentes blogs de expertos y/o amantes de las ciencias sociales y de la economía en particular.


Con todo, creemos habernos acercado un poco a la realidad de la crisis y aunque somos conscientes de que con más tiempo este trabajo arrojaría resultados probablemente diferentes, tenemos la sensación de leer hoy los periódicos con un ojo más crítico.

Una aproximación a las posibles causas de la situación en la que nos encontramos:

A lo largo de la elaboración de este trabajo, creemos haber podido acotar satisfactoriamente el concepto de lo que se ha llamado la “crisis de deuda soberana” o la “crisis del Euro”, que ahora definimos como un fenómeno desarrollado en algunos países de Europa en el contexto de la crisis global originada en 2008 principalmente en EEUU y cuyos efectos se han traducido en las dificultades de algunos Estados tanto para pagar su deuda como para financiarse. 

Hemos observado, además, los efectos colaterales de las dificultades arriba mencionadas que experimentan los Estados. Éstos están siendo, entre otros, los recortes sociales, los ajustes salariales, la pérdida de poder adquisitivo por parte del ciudadano y, sobretodo, se detecta una extendida sensación de pérdida de soberanía estatal. Hay que matizar, además, que esta pérdida de soberanía no parece un mero trasvase de poder nacional al poder supra-nacional de la UE, sino más bien una pérdida de soberanía ocasionada por los dictados de los mercados, cuyo campo de actuación es global, mientras el de los parlamentos nacionales sigue siendo eso, estatal.

Con todos estos matices y conscientes de la complejidad que supone el intento de buscar unas causas, hemos realizado un análisis de la información con la que contamos y hemos perfilado varias posibles causas de esta crisis. Adelantamos que no pensamos que ninguna de ellas sea en sí misma la única causante de la situación actual, sino que más bien nos inclinamos a pensar que la situación de crisis actual es la confluencia de todas ellas, si bien unas pueden tener más peso que otras:

1- Fallo en la política adoptada por la UE en otoño de 2009
Diversos analistas han apuntado que tanto la UE como la Zona Euro cambiaron su política económica demasiado pronto. Es decir, en otoño de 2009 el FMI aún recomendaba continuar con las políticas de estímulo. No obstante la UE optó por abandonar éstas y aplicar una política de consolidación fiscal. Por su parte el BCE, que hasta entonces había proporcionado a los bancos dinero a un año y al 1% de interés, puso fin a estas condiciones, retomando las habituales: dinero a 7 días y a 3 meses. De este modo, a los bancos se les dificultaba la adquisición de deuda pública. Por su parte, los Estados se vieron obligados a la emisión de deuda a más largo plazo y recurrir a financiarse en los mercados. Estos últimos hasta entonces habían sido señalados como culpables de la crisis y hay quien apunta, además, que no dieron precisamente la bienvenida a aquéllos Estados que acudieron a ellos buscando financiación.

Reconocemos que nuestros conocimientos de economía por el momento no nos permiten considerarnos cualificados para emitir un juicio sobre la conveniencia o no de la adopción del cambio de la política por parte de la UE y el BCE en otoño de 2009.

2- La debilidad del Euro
Otros analistas, especialmente algunos que publican sus opiniones en consagradas publicaciones como The Economist o The Financial Times, han hecho hincapié en que la crisis de deuda soberana es el puro reflejo de la extrema debilidad del euro. Así, han apuntado que la Zona Euro reúne equivocadamente economías demasiado heterogéneas y sin ningún tipo de disciplina común a la hora de legislar sobre impuestos, mercados de trabajo o sistemas financieros. Se reconoce que la Unión Monetaria, desde este punto de vista, sí ha logrado crear y hacer circular moneda. Pero ahí se habrían quedado sus logros, ya que si bien durante algunos años la moneda se mantuvo, desde el comienzo de la crisis, ésta habría perdido el equilibrio.

Según el relato de algunos analistas, parecería que el euro está inevitablemente abocado al fracaso y a su desaparición. Dentro de esta perspectiva, hay que apuntar las teorías de aquéllos que acuñaron el término PIIGS para referirse a Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España, reduciendo el concepto a  la común forma de ver el mundo, la falta de disciplina y la tendencia al despilfarro de dichos países.  Es decir, se ha aludido a la idiosincrasia de los países mediterráneos (y también Irlanda, aunque geográficamente no se incluya en el grupo. Así, estos países estarían haciendo descarrillar el proyecto alemán.

Desde nuestro punto de vista y sin intención de no reconocer que ciertos estereotipos existen por algo, no pensamos que la idiosincrasia mediterránea sea el factor de más peso entre los que han originado esta crisis.

Al contrario, sí compartimos la idea de que ciertas carencias en el proceso de construcción del euro pueden estar en el origen de un empeoramiento de la situación del euro o en una menor capacidad de respuesta por parte de los países de la Zona Euro. Diversos estudios han explicado por qué la Zona Euro no se ha convertido totalmente en una zona monetaria óptima. Sí lo fuera, ante la actual crisis, podrían haberse activado diferentes mecanismos de respuesta. Por ejemplo, ante el paro, tanto salarios como precios deberían haberse reducido, deberían haberse registrado más tasas de emigración hacia otras áreas de la zona con menos desempleo, o deberían haber existido transferencias de renta a través de impuestos o en inflación generada por la monetización del déficit desde regiones con menos paro.

3- Los especuladores
Quizá es ésta la explicación favorita de aquéllos aficionados a las teorías de la conspiración y por muy “peliculera” que algunos la consideren, nosotros sí creemos que la actuación de ciertos personajes que operan sin escrúpulos en los mercados ha tenido mucho que ver con que la crisis originada en 2008 haya terminado por causar los estragos que conocemos en la Zona Euro.

Algunos analistas se han referido a estos especuladores como “hitmen” (sicarios en inglés), en referencia a un libro publicado por John Perkins en 2004 titulado “Confessions of an economic hit man”. El libro recoge un testimonio sobre las prácticas dudosamente legales para conseguir fondos para el Banco Mundial entre otras instituciones financieras  a menudos confabuladas en contra de regímenes comunistas y  en favor de multinacionales. A partir de aquí, hay quien afirma que estos “hitmen” hoy actúan al servicio de los denominados hedge funds con sede en paraísos fiscales. Entre sus actividades figuraría la manipulación de informes, de la actuación de organismos internacionales e incluso funcionarios de la UE o incluso e países como Grecia, con el único fin de forzar la venta activos reales de dichos Estados a precio de ganga.

4- La lucha entre el euro y el dólar
Muchos han visto las dificultades que está atravesando el euro como las propias de una lucha entre dos monedas por el primer puesto a nivel mundial en la clasificación de monedas de reserva. Hasta ahora, este puesto ha sido ocupado por el dólar y conlleva importantes beneficios para los ciudadanos de la economía de dicha moneda: una situación privilegiada en el mercado a nivel global, gracias a la gran demanda para la realización con dicha moneda de operaciones de compra venta de materias primas, por ejemplo, o para guardarla en forma de saldo líquido para utilizarla después de forma rentable (“moneda refugio”). En este contexto, algunos analistas señalan que el euro y los países de la Zona Euro se han marcado el objetivo de “destronar” al dólar y ocupar este puesto. Este objetivo se entiende dentro de los retos a los que se enfrenta la UE en el contexto global, la re-emergencia de Asia, los problemas medio-ambientales, etc.

Una vez revisados todos estos factores que han podido jugar un papel en el desarrollo de la crisis de deuda soberana y desde nuestra perspectiva como alumnos de cuarto curso de Ciencias Políticas, pensamos que ninguna de éstas causas ha sido de forma aislada la causante de la crisis del euro. No obstante, nos inclinamos a pensar que la lucha entre el euro y el dólar como base monetaria en el contexto político internacional del s. XXI es uno de los factores que más han pesado, quizá junto agudizado por las carencias en el proceso de construcción del euro. Los demás factores vendrían a favorecer el transcurso de los acontecimientos, desde nuestro punto de vista.

sábado, 21 de enero de 2012

Comentario, una foto.




Esta foto corresponde a un fragmento de la East Side Gallery en Berlín. Es uno de los murales que se pintaron en la sección de poco más de un kilómetro que se dejó en pie cuando se derribó el muro, con el fin de que diferentes artistas lo utilizaran como lienzo de sus creaciones inspiradas en la idea de libertad. En él se puede leer, primero en alemán y después en inglés: “Muchas pequeñas personas que en muchos pequeños lugares hacen muchas pequeñas cosas, pueden cambiar la cara del mundo”.

Me gusta este mensaje porque se parece mucho a lo que, desde mi punto de vista, representa actuar de acuerdo con los principios de cada uno. Entiendo que actualmente la tendencia al alejamiento de las decisiones políticas respecto del ciudadano cada vez se acentúa más. Esto puede suponer la excusa perfecta para aquéllos que buscan evadirse del compromiso de obrar en consonancia con los principios y las ideas de cada cual, independientemente de los términos en los que hablemos, ya hablemos de principios como la igualdad, la solidaridad, la justicia o incluso la preservación del medio ambiente. Puede que las dinámicas que determinan las decisiones políticas globales estén a muchos kilómetros del ciudadano de a pie. Pero todos tenemos un universo alrededor en el que a cada segundo influir y reproducir o construir aquellas realidades que creemos justas, convenientes o correctas, haciendo cosas pequeñas, ya que todos somos pequeños pero todos, desde nuestras pequeñas vidas, podemos cambiar la cara del mundo.

sábado, 14 de enero de 2012

Una canción, Géni e o Zepelim, de Chico Buarque

Una canción..., Geni e o Zepelim (de Chico Buarque)
http://www.youtube.com/watch?v=Bkoakm33I-w
El 2010, entre otras cosas, me trajo un gran regalo, el poder conocer, sólo un poquito (sigo en el proceso) un país que no deja de sorprenderme: Brasil. Y junto con sus paisajes, playas, luz, colores, olores, gastronomía y gentes..., además de la observación de cerca del apasionante proceso político que están viviendo por allí, me traje de vuelta el interés por un idioma y sobretodo, una cultura, que sigo escudriñando cada día a través de mis amigos, libros y canciones.


(En la foto, el kilómetro 0 pernambucano)

Probado en 2010... en 2011 tenía que repetir, demasiado bueno para dejar escapar, si se tiene la oportunidad. Además del disfrute personal, viajar a Brasil en 2011, concretamente a Recife, el nordeste, me permitió ahora sí, al recordar calles y barrios y sobretodo contrastes, Casa Amarela, Boa Viagem, Olinda, Gravatá... el cambio. El cambio constante, la actividad, cuántas cosas están pasando... cuánto se está construyendo y haciendo (qué diferencia con esto “de por aquí”...). A eso observación, ese aprendizaje “hacia afuera”, gracias a la música, pude acompañar el aprendizaje “hacia adentro” y con la música de Chico Buarque, que tanto me ayuda en mis progresos para dejar atrás el “portuñol” y llegar al portugués, una canción que dice mucho de cómo somos, lamentablemente. Una canción de aprendizaje “hacia adentro”, que es tan dificultoso, o más, que el aprendizaje de “lo de fuera”..., porque es difícil conocerse y, a veces, no grato.

(En la foto, Olinda)

Geni e o Zepelim, de Chico Buarque, muestra una cara que no nos gusta de nosotros mismos, de cómo podemos llegar a ser y cómo a veces, lamentablemente, somos:

Geni e o Zepelim (Chico Buarque)

De tudo que é nego torto
Do mangue e do cais do porto
Ela já foi namorada.
O seu corpo é dos errantes,
Dos cegos, dos retirantes;
É de quem não tem mais nada.
Dá-se assim desde menina
Na garagem, na cantina,
Atrás do tanque, no mato.
É a rainha dos detentos,
Das loucas, dos lazarentos,
Dos moleques do internato.
E também vai amiúde
Co'os os velhinhos sem saúde
E as viúvas sem porvir.
Ela é um poço de bondade
E é por isso que a cidade
Vive sempre a repetir:

"Joga pedra na Geni!
Joga pedra na Geni!
Ela é feita pra apanhar!
Ela é boa de cuspir!
Ela dá pra qualquer um!
Maldita Geni!"

Um dia surgiu, brilhante
Entre as nuvens, flutuante,
Um enorme zepelim.
Pairou sobre os edifícios,
Abriu dois mil orifícios
Com dois mil canhões assim.
A cidade apavorada
Se quedou paralisada
Pronta pra virar geléia,
Mas do zepelim gigante
Desceu o seu comandante
Dizendo: "Mudei de idéia!
Quando vi nesta cidade
Tanto horror e iniqüidade,
Resolvi tudo explodir,
Mas posso evitar o drama
Se aquela formosa dama
Esta noite me servir".

Essa dama era Geni!
Mas não pode ser Geni!
Ela é feita pra apanhar;
Ela é boa de cuspir;
Ela dá pra qualquer um;
Maldita Geni!

Mas de fato, logo ela,
Tão coitada e tão singela
Cativara o forasteiro.
O guerreiro tão vistoso,
Tão temido e poderoso
Era dela, prisioneiro.
Acontece que a donzela
(E isso era segredo dela),
Também tinha seus caprichos
E ao deitar com homem tão nobre,
Tão cheirando a brilho e a cobre,
Preferia amar com os bichos.
Ao ouvir tal heresia
A cidade em romaria
Foi beijar a sua mão:
O prefeito de joelhos,
O bispo de olhos vermelhos
E o banqueiro com um milhão.

Vai com ele, vai Geni!
Vai com ele, vai Geni!
Você pode nos salvar!
Você vai nos redimir!
Você dá pra qualquer um!
Bendita Geni!

Foram tantos os pedidos,
Tão sinceros, tão sentidos,
Que ela dominou seu asco.
Nessa noite lancinante
Entregou-se a tal amante
Como quem dá-se ao carrasco.
Ele fez tanta sujeira,
Lambuzou-se a noite inteira
Até ficar saciado
E nem bem amanhecia
Partiu numa nuvem fria
Com seu zepelim prateado.
Num suspiro aliviado
Ela se virou de lado
E tentou até sorrir,
Mas logo raiou o dia
E a cidade em cantoria
Não deixou ela dormir:

"Joga pedra na Geni!
Joga bosta na Geni!
Ela é feita pra apanhar!
Ela é boa de cuspir!
Ela dá pra qualquer um!
Maldita Geni!

Comentario: UN LIBRO, ZEITOUN

Un libro... ZEITOUN
Quiero hablar de la historia de Abdulrahman Zeitoun. Quizá porque ha hecho que recordara una vez más los sentimientos e impresiones, encontradas a veces, que he vivido en EEUU, guardo este libro siempre cerca y sobretodo a la vista, para no olvidarlos.

Se trata de hechos reales que acontecieron durante el verano y otoño de 2005, cuando el huracán Katrina golpeó el Golfo de México, causando la posterior ruptura de los diques de sujeción en Nueva Orleans, una ciudad que conozco bastante bien, ya que tuve la oportunidad de estudiar allí parte de mi primera carrera.

Para ponernos en situación, Zeitoun es un ciudadano estadounidense, musulmán, de origen sirio. Por cómo narra su historia, uno puede percibir que es de esas personas que irradian la tolerancia y tranquilidad de quien ha visto mucho mundo, de quien es sabedor y transmisor de la enorme diversidad que hay en el mundo, y a la vez de cuánto nos une a todos y de cómo, al final, todos somos tan iguales dentro de nuestras diferencias. De joven, trabajó en barcos, lo que le permitió viajar y finalmente afincarse en EEUU, donde acabaría casándose con Kathy, nacida en la ciudad de Baton Rouge, y con quien tendría cuatro hijas y formaría su negocio de reformas del hogar.

Con un argumento que engancha desde la primera página (quizá porque la cercanía de los personajes te hace pensar que podrías ser tú), Zeitoun va hilando la serie de casualidades que le llevaron a quedarse en su ciudad tras la llegada del huracán. Kathy y las niñas refugiadas, como tantas y tantas personas, en localidades cercanas y no tan cercanas a Nueva Orleans, Zeitoun permanece en su casa con el fin de proteger ésta y su negocio y ayudar a los vecinos que, como él, han permanecido allí. Después de dos días de apasionante aventura, con la ciudad ya inundada, en los que Zeitoun, en su canoa, recorre su barrio socorriendo a sus conocidos, vecinos y mascotas del barrio, comenzará su peor pesadilla.
Como todos pudimos ver, horrorizados (al menos yo, sabiendo que gente a la que aprecio mucho estaba allí, atrapada), Nueva Orleans se convirtió en muy pocos días en un lugar extremadamente peligroso (si bien, hay que decir, ya lo era antes) debido a los saqueos, robos y crímenes que podían ser cometidos en una ciudad temporalmente sin ley alguna.
Muchos seguimos el relato que nos ofrecían los medios de comunicación sobre lo que estaba pasando. Así supimos que las autoridades ordenaron una evacuación obligatoria y se desplegó un dispositivo de seguridad propio de una situación de emergencia (con las dificultades que eso conllevó para el país teniendo en cuenta el número de soldados que en ese momento se encontraban desplegados en Irak).
Zeitoun nos ofrece la misma realidad, el relato de lo que ocurrió aquellos días, desde otro punto de vista. Nos cuenta cómo fue arrestado por la Guardia Nacional junto a otros tres compañeros por no cumplir con la orden de evacuación obligatoria. Nos explica cómo la fatalidad hizo que fuera llevado a la cárcel improvisada en la estación de Greyhound, cerca del centro de la ciudad, y de allí a la cárcel de St. Gabriel, donde permanecería 40 días, sin que se le permitiera ser atendido por un médico o llamar a su familia.


Su calvario se explica poco antes de finalizar el relato, cuando comprendemos que la actuación de las autoridades se debe a la activación de los protocolos de emergencia, motivados por la creencia de que el país es especialmente vulnerable ante catástrofes naturales a la actuación de los terroristas y especialmente del terrorismo islamista. Si a esto sumamos, el contexto político internacional de 2005, la fatalidad o la suerte que puede implicar el hecho de que quien aplica la ley no es más que una persona, como tú y como yo, con sus errores y sus aciertos, y la circunstancia de que Zeitoun es musulmán y de origen sirio, podemos entrever, con temor, lo que va ocurriendo a cada vuelta de página del libro.
Con todo, la historia de Zeitoun despierta en mí muchas impresiones vividas durante mi época en EEUU. En Europa, y especialmente en España, hay muchos con una facilona tendencia a criticar a los “yanquis”, a quien atribuyen una serie de despectivos calificativos que a menudo pienso no son fruto ni de la experiencia ni de la reflexión, sino de ese discurso “anti-imperio” que a menudo se nos inyecta en la adolescencia. Sin entrar a valorar aspectos de la política exterior de a quien se le considera el hegemón mundial desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, hay dos cosas que me llevo de mis dos años en EEUU (uno en Kansas y otro en Nueva Orleans). Vaya por delante que no me gustan los estereotipos y que, al mismo tiempo, reconozco que si existen por algo es. Esas dos cosas, que tanto me gustaron y marcaron de los estadounidenses que allí conocí, son: por un lado, su curiosidad hacia el extranjero, hacia lo diferente, sus ganas de oir cómo es que hacéis las cosas por allí, por tu país... ¿cuántas veces me lo habrán preguntado? Y siempre pude contestar con la certeza de ser escuchada. La otra, es la tranquilidad, o al menos eso me pareció, con la que convive la diferencia. La cantidad de iglesias de diferente “madre”, de colores, acentos y en definitiva modos de vida que pude ver allí.

A pesar de ello, en un país que se formó de la diversidad acogiendo a gentes de todo tipo y procedencia, durante los últimos años hemos podido ver cómo acontecimientos políticos se han utilizado en detrimento de la privacidad del ciudadano y, bajo el pretexto de la seguridad nacional, en ocasiones se ha conseguido la inseguridad del ciudadano... y han acabado ocurriendo atropellos como el vivido por Zeitoun, que podía haber sido tú o yo, que podíamos ser cualquiera. 

(El libro se titula Zeitoun). 


martes, 29 de noviembre de 2011

Entrega de resúmenes de lecturas 3 y 5

Entrega de resúmenes de lecturas 3 y 5 (lunes, 14 de noviembre)

Lectura 5

El texto de G. Longo recoge un análisis del mecanismo de investigación científica que le sirve en su conclusión para poner de relieve la importancia del método en la ciencia y, de acuerdo con esto, dirigir una recomendación a las instituciones de enseñanza sobre la necesidad de enseñar a los estudiantes a pensar, de modo que puedan realizar su propio proceso de investigación en busca del conocimiento.

La argumentación inicia cuestionando de dónde debe comenzar el mecanismo de investigación, reconociendo que se parte de los hechos, con el fin de llegar a comprender las relaciones entre éstos, una etapa durante la cual el individuo debe permanecer lo más libre de prejuicios posible y con capacidad para meditar. Esta tarea exige asimismo una elaboración teórica, ya que los contenidos deben conceptuarse.

Siguiendo las tesis de Schumpeter, a continuación, explica Longo, los resultados de la observación deben encajarse en una explicación lógica, un proceso mediante el cual el individuo desarrolla hipótesis que puedan proporcionar explicaciones coherentes. En esta fase entra en juego una de las características definitorias del pensamiento humano, la fantasía creadora que, como complemento de la intuición, hace del ser humano un sujeto activo y creativo y gracias a la cual la conciencia puede conocer y modificar en sí misma la realidad, imaginarla de otro modo.

Las hipótesis planteadas deben ser comprobadas, para lo cual es preciso subsiguientes observaciones y una profundización en los análisis ya realizados. De este modo, se comprueba si las teorías desarrolladas se corresponden con la realidad. En función del resultado, las hipótesis pueden confirmarse, modificarse, sustituirse, etc. Esto requiere por parte del individuo espíritu crítico y auto-crítico.

El autor concluye que el proceso arriba descrito reúne dos aspectos que, aunque no se dan al mismo tiempo, son complementarios e imprescindibles para que haya ciencia: el teórico y el analítico. Los hechos suponen el inicio de la elaboración teórica pero cuando uno comienza a observar los hechos, ya lo hace con un conjunto de conocimientos, un “bagaje” previo, que le permitirá después formular un problema, una teoría. Los conocimientos que alcanzamos gracias a la ciencia se unen al patrimonio cognoscitivo de la realidad y requieren, no de la repetición, sino de las aportaciones individuales, de la elaboración propia del individuo. Por eso, argumenta Longo, es tan importante que el individuo aprenda a pensar por sí mismo en la escuela, que pueda manejar un método que le permita aproximarse al conocimiento científico.

martes, 15 de noviembre de 2011

Entrega de resúmenes 3 y 5

Entrega de resumen de lecturas (lunes 14 de noviembre de 2011)
Lectura 3


La lectura número tres describe los elementos de la concepción marxista del mundo, la concepción materialista y dialéctica del mundo. Para ello, previamente aborda la propia definición de concepción del mundo, entendiéndola como un conjunto de creencias a menudo implícitas e inconscientes que pesan sobre la conducta del individuo. De acuerdo con el texto, hasta aproximadamente el s. XIX las concepciones del mundo aspiraban a razonar incluso sobre contenidos de las ciencia positivas. Sin embargo, el desarrollo durante la Edad Moderna del conocimiento científico positivo pondría fin, por imposible, a dicha aspiración, basado en dos de sus características principales. Por un lado, la intersubjetividad, que permite que “todas las personas adecuadamente preparadas entienden” una formulación del mismo modo. Por otro lado, su capacidad para hacer posibles previsiones exactas. Ambos elementos aportarían al hombre una seguridad y rendimiento tal, que el pensamiento de la filosofía sistemática tradicional habría ido perdiendo terreno a favor del conocimiento científico.

Al mismo tiempo, por carecer de los dos elementos arriba mencionados, las concepciones del mundo tienden a emitir afirmaciones sobre asuntos que no pueden resolverse mediante los “métodos decisorios del conocimiento positivo”.

Antes de abordar las propias características de la concepción materialista y dialéctica del mundo, el artículo plantea cuál es la relación entre una concepción del mundo y el conocimiento científico positivo, para concluir que la primera sirve como inspiración al segundo. Se advierte, al mismo tiempo, de los peligros de que la ciencia se considere capaz de actuar al margen de una concepción del mundo, ya que lo más probable en este caso es que el científico simplemente no sea consciente de la concepción del mundo en la que está inscrito, con los peligros añadidos que esto comporta.

Finalmente, se presentan las características de la concepción materialista y dialéctica del mundo, que aspira a la inexistencia de factores no reconocidos en la conducta humana.
En relación a su carácter materialista y considerando la filosofía “superada”, esta concepción del mundo no entiende que haya un conocimiento “aparte” por encima del positivo y concibe lo filosófico como un nivel de pensamiento científico, tendiendo a buscar la explicación de los fenómenos en otros fenómenos pero en el propio mundo, no en instancias ajenas.  

A continuación, el artículo presenta el elemento dialéctico de la concepción marxista del mundo, aludiendo a las limitaciones del “hacer científico positivo”. Así, se explica el método de reducción analítica de la ciencia y la tendencia a obviar conceptos de naturaleza cualitativa.

Se apuntan los motivos por los cuales este análisis reductivo tiene éxito pero a continuación se explica que formulándose los conceptos como “leyes”, se desdeña una parte de “lo contreto” y el motivo no es otro que el mismo presupuesto definidor de la metodología utilizada. Puesto que estos “todos concretos”, realidades cualitativamente distintas, no son abordadas por la ciencia positiva, sería la concepción del mundo la que intente ofrecer una comprensión de los mismos pero mediante los datos del análisis reductivo.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Entrega de resumen de lecturas 1 y 2 (7 de noviembre de 2011)

7 de noviembre de 2011 - RESUMEN DE LECTURAS 1 Y 2

El texto de Gino Longo reflexiona sobre la actividad científica partiendo del cuestionamiento de la definición de ciencia proporcionada por J. Schumpeter como conocimiento que ha sido objetivo de esfuerzos conscientes para perfeccionarlo. Achacando a esta concepción un excesivo carácter empírico, Longo adopta una postura materialista desde la cual disecciona el concepto de conocimiento.

De acuerdo con la argumentación de Longo, el objetivo de éste sería descubrir las leyes del universo empírico en el que el hombre vive, es decir, la realidad. Así, el conocimiento constaría de tres características: debe proporcionar una descripción y explicación de la realidad. Además, en segundo lugar, el conocimiento debe explicar la realidad desde ella misma, sin elementos ajenos. Por último, el conocimiento representa uno de los aspectos de la actividad humana, no el único, y está basado en el elemento esencial del pensamiento humano, que es la transformación del medio por parte del hombre. 

De las ideas arriba expuestas, se deduce que pensamiento y acción vendrían vinculadas por la cognición, sin la cual la acción no podría ser correcta. Se presentan además, las metas de una y otra actividad, la meta de la ciencia sería conocer la verdad (que nuestras concepciones se correspondan con la realidad) y la de la acción sería la utilidad. De acuerdo con Longo, aunque vinculadas, ambas actividades estarían claramente distinguidas, siendo sus modalidades de desarrollo, además, diferentes. Por esta razón, sostiene, el ser humano no puede dedicarse a ambas al mismo tiempo. Yendo un paso más lejos, Longo argumenta que el hombre no debería intentar hacerlo, ya que corre el riesgo de confundir los fines de una y otra actividad.

La nota crítica a esta lectura pone de relieve que a pesar de la inicial oposición entre la postura de Schumpeter y la de Longo, ambas coinciden en rendir un culto “cuasi-religioso” a lo científico. De este modo, en su argumentación Longo sostiene que la historia del conocimiento científico ha evolucionado hasta “por último conocer las relaciones que se establecen objetivamente entre los fenómenos de la realidad”, como si nuestro actual modo de saber, el propio del capitalismo, fuese la última fase terminal del conocimiento. Ante esta posición cabría una crítica al afán por atribuir a la ciencia un carácter infalible, infinito y absolutamente objetivo.

Retomando el alejamiento entre el científico y la política, uno de los motivos que pueden aducirse para apoyar el distanciamiento entre uno y otro sería la concepción de la ciencia como poder opresor en una sociedad. A menudo se habla de la polarización del conocimiento científico en el llamado “primer mundo”, o en Occidente. Sin embargo, al mismo tiempo, en tanto que elemento posibilitador de la transformación de la realidad,  la ciencia puede presentarse también como un poder liberador o emancipador.

De cualquier modo, al margen de que la ciencia se base en sus propios factores internos, ésta siempre está condicionada por factores externos, como puede ser no sólo el contexto social, sino desde una perspectiva más concreta la financiación económica o los intereses políticos, económicos o de mercado.